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jueves, 31 de agosto de 2023

Luceros que aman niños. La poesía de Carmen Delia Bencomo

José Gregorio González Márquez

 


La poesía es un bastión donde el niño juega y canta al compás de las imágenes que sugieren innumerables mundos desde los territorios de la imaginación y la fantasía. Emociones y sentimientos identifican al pequeño lector con los trazos que el autor le regala en las líneas de un poema. Fuerza cinética para los sentidos; torrente de metáforas que fluyen libres por cauces ignotos.

La imagen invade los espacios inconmensurables de la razón desbordando cualquier obstáculo que se interponga entre ella y el espíritu poético del niño. Reverdy (1977) apunta que: "La imagen es una creación pura del espíritu. No puede nacer de una comparación sino del acercamiento de dos realidades más o menos distantes. Mientras más lejanas y justas sean las relaciones de las dos realidades aproximadas, la imagen será más fuerte: tendrá mayor potencia emotiva y mayor realidad poética” (p.25)

miércoles, 15 de junio de 2016

Vivir la poesía en Muñequitos de aserrín


  José Gregorio González Márquez

Carmen Delia Bencomo
El trabajo literario de Carmen Delia Bencomo se mueve en diversas direcciones y con una serenidad que promueve desde la nostalgia hasta el amor por la naturaleza. Durante su existencia cultivó la poesía, la narrativa y el teatro. Trabajó los géneros literarios con la suficiente fruición como para dejar un hermoso legado que aún permanece enraizado en las letras venezolanas.
Bencomo dedicó gran parte de su obra a la escritura infantil. Dirigió sus poemas, cuentos, obras de teatro y una novela a niños y niñas. Pero, además junto a Enrique Hidalgo, poeta y músico, le dio vida a canciones infantiles cuyas letras deleitan a los escolares.
La poesía de Carmen Delia Bencomo se desplaza entre imágenes sugerentes; creaciones donde la ternura y el acercamiento al amor por los seres que se mueven en la vida cotidiana, nace desde muy temprana edad en el corazón del niño. Al habitar la esencia del pequeño, los textos se refugian en su alma y comparten cada palabra entre juegos y nostalgias.