martes, 25 de diciembre de 2018

Chucho, Moncho y el Falcon verde


Un cuento de Navidad

Mempo Giardinelli






Cuando pongo la valija sobre la balanza son las siete de la mañana. Tengo el tiempo justo para un café; el vuelo sale en cincuenta minutos. El joven mira la foto, luego a mí, y me entrega el pase de abordar sumando dos más dos:
–Disculpe, ¿usted es el escritor?
Asiento y sonrío. Es odioso no sonreir en esos casos.
–Yo soy hijo de Chucho, y nieto de la China Luaces –dice velozmente.
Miro el gafete que el muchacho lleva colgado de la camisa, del lado izquierdo, y en el acto una historia familiar me cae encima como cielo raso descascarado. Mi memoria escanea en tropel los viejos, buenos tiempos de infancia en el Chaco. El muchacho sonríe y dice cuánto me querían su abuela y su papá cuando evocaban Resistencia, la calle Necochea y a mis viejos.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Feliz Navidad les desea Pila de Libros


Poemas de José Gregorio González Márquez








Cercana la estrella


Cercana la estrella
camino a Belén
azules destella
Portal del Edén.

Tejiendo escarpines
la Virgen espera
que nazca Jesús
el Rey de la tierra.

En tanto José
le hace la cuna
con trozos de lana
y rayos de luna.

La mula y el buey
descansan en vela
entre malabares,
frondas de canela.

Pastores y cabras
al pesebre acuden
quieren conocer
al Dios de las nubes.

Un rayo de luz
anuncia la nueva
ya llega Jesús
envuelto en la estrella.

Duérmete mi bien
ramito de espuma
le canta la virgen
al niño en su cuna.

sábado, 27 de octubre de 2018

La literatura infantil: un espacio para la construcción de sentido



María Graciela Bautista Cote*

La literatura no transmite certezas, más bien abre interrogantes. Hay
algo de inefable en la experiencia estética; algo que no se puede decir.
Por ello quizá los silencios, las sorpresas, las ambigüedades son tan
frecuentes en los textos literarios.
Marcela Carranza


La literatura entrega generosamente al lector o a quien escucha espacios de incertidumbres, preguntas, asociaciones, vínculos con experiencias propias y ajenas, construcciones de significados textuales y sentidos personales, que nos abren una puerta al mundo simbólico y a la comprensión del mundo que nos rodea, de nosotros mismos y de los otros.
Investigaciones en el campo de la biología, la neurociencia, las ciencias del comportamiento, la psicología del desarrollo, la educación y la economía concluyen que los primeros años de vida son esenciales y muy particulares para el desarrollo del ser humano en todos sus aspectos: biológico, psicológico, cultural y social. Desde el período de gestación, los niños cuentan con capacidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales, que se deben reconocer, promover, potenciar; pues ellas sirven de fundamento para el aprendizaje, la comunicación, la socialización y en general para el desarrollo de habilidades, capacidades y competencias.

viernes, 12 de octubre de 2018

Para qué sirve leer


  Justo Serna

Leer ficciones sirve para dilatarse, para ensancharse, para darnos experiencias que jamás tendremos, para ampliar nuestra vida y para hacernos creer que esa existencia efímera que es la nuestra se prolonga vicariamente y a cada instante en otros individuos y en otras situaciones. Leer sirve para frenar la muerte y para contener el miedo, esas insidiosas amenazas que están siempre presentes. Quien ha leído, quien ha frecuentado novelas y vidas, narraciones y avatares de otros, ha conseguido burlar esa existencia breve que el azar le da, porque un minuto de su vida es varios y distantes, multiplicados y distintos. Ha dialogado con muertos y con vivos, con seres reales y con caracteres imaginados, ha conversado con contemporáneos y con antepasados, sin que barreras temporales ni espaciales le detengan. Quien ha leído ha emprendido viajes para los que no hay fronteras ni nacionalidad ni lenguas, visitando un mundo posible que es más ancho y más secreto que el que le rodea efectivamente, porque ese mundo de ficción es populoso y

martes, 4 de septiembre de 2018

Arte de leer


Ángel Eduardo Acevedo


La primera señal que permite distinguir entre los lectores una porción vasta cuyos incentivos son conformistas y otra reducida que ansía saber, es el despunte de esa raya sobre la sensibilidad adolescente, a una de cuyas márgenes queda campo para la tertulia principiante, mientras hacia la otra acontece repliegue íntimo, sentido de profanación o cumplimiento, preferencia – tortura y anhelo – de la soledad; hacia aquella, exhibición alegre de lo que leemos; hacia ésta, dificultad de tolerar que otros se enteren. Todo análogo a la diferencia entre el petulante donjuanesco y el enamorado de hondo fuego, abismo y silente.
Es a partir de este último grupo que interesa y se puede trazar una historia anímica de la lectura.
Arte de leer libros equivale a la más abreviada y cómoda fase, al otro modo del arte de leer en el alma y la naturaleza. Es solicitar siempre la realidad última de nuestro desarrollo, su correspondencia con la verdad de todo. Solo para nosotros, para desentrañar nuestra oculta vida leemos, y cuando por elemental añadidura llegamos, leyendo, a escribir, esto por ser práctica, existencia, es también lectura, amen de que lectura es todo lo que hacemos.

jueves, 30 de agosto de 2018

La mitificación de la realidad


Bruno Schulz


Lo esencial de la realidad es el sentido. Lo que no tiene sentido no es real para nosotros. Cada fragmento de la realidad vive en la medida que participa de un sentido universal.
Las antiguas cosmogonías expresaban esto con la sentencia: “En el principio fue el Verbo”. Lo que no es nombrado no existe para nosotros. Nombrar una cosa equivale a englobarla en un sentido universal.
Una palabra aislada, pieza de mosaico, es un producto reciente, resultado –ya– de la técnica. La palabra primitiva era divagación girando en torno al sentido de la luz, era un gran todo universal. En su acepción corriente, hoy la palabra es sólo un fragmento, un rudimento de una antigua, omnímoda e integral mitología. De ahí esa tendencia en ella a regenerarse, a retoñar, a completarse para regresar a su sentido entero.

domingo, 26 de agosto de 2018

Cuentos de José Gutiérrez Sánchez






Su primer contacto


Entonces Felipe apeló pero el suceso ya había creado su natural anormalidad. La víctima había achacado la seducción al olor de la rosas y al trinar de las aves. Luego lo negó para atribuírselo a aquel sueño, solo interrumpido por las cantadas de diana del soldado. Pero otra era la creencia porque fuego y sal, lágrimas y sangre de esto hablaron en el sitio. Huellas, murmullos y vidrio nocturno aseguraron ver y oír. Entonces se confirmó lo que antes anduvo como secreto y murmuró el Señor, arriba, desatendiendo su labor habitual lanzando el castigo, porque las aves depredadoras así lo exigían.

(Cielo raso, 2001)