domingo, 27 de noviembre de 2016

La lectura instruccional y académica

Galo Guerrero-Jiménez


 Jacob Lawrence. La biblioteca
La mejor manera de construir significados radica en la forma cómo nos relacionamos con el otro. En el caso de la lectura, cuando el padre de familia o el profesor se convierten en mediadores, el niño y el joven aprenden a relacionarse con el texto, no solo para conocer lo que él dice, es decir, para comprenderlo literalmente sino, esencialmente, para trabajar en la comprensión inferencial. El lector de edad escolarizada casi nunca recibe una mediación adecuada para que aprenda a inferir, a interpretar, a sacar conclusiones, a elaborar preguntas, a plantear hipótesis o suposiciones que le permitan llegar a entender lo que el texto no lo dice expresamente. El lector debe saber que casi todos los textos callan o guardan entre líneas información que debe aprender a descubrirla para que pueda llegar a una auténtica interpretación.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El bestiario poético de Emiro Duque Sánchez

José Gregorio González Márquez

La poesía alienta el espíritu. La creación, soplo de vida desencadena ríos de palabras que trasmiten los estados de ánimo y las emociones de quien piensa y escribe. El corpus poético se despliega como una marejada que va inundando los rincones de la naturaleza misma del ser humano. El poeta transforma lo que se ve como una realidad tangible, lo que asume como cotidiano; lleva los elementos captados por la concreción del pensamiento al estuario de la imaginación para sensibilizarlos y convertirlos en imágenes augustas que sus semejantes celebran.  Reverdy ( 1977) dice que: “ La sensibilidad del hombre es, en su orden, única en el mundo – eso lo sabemos, así como sabemos también que, si el sufrimiento y el gozo no son su exclusivo privilegio, se lleva a un incomparable grado de intensidad la calidad de ese sufrimiento  y ese gozo, por la conciencia que se le da.” (p. 83).

miércoles, 31 de agosto de 2016

Reflexiones sobre la lectura, la escritura y los maestros

  Lydda Franco Farías

“La escritura es la lectura perfecta” 
Alfredo Chacón 
Diario El Nacional


Lydda Franco Farías
No sé si las experiencias, las vivencias de una, y, cuando digo una, no sólo me refiero a mí, sino a todo ser humano que, por muy pobre que sea su memoria o por muy estrecha o esmirriada, siempre tiene algo que contar de sí mismo, siempre existirá una reserva de emociones, sensaciones, curiosidad de todas las cosas que ha vivido, no sé, digo, si les ocurre vivirlas con la misma magnitud e intensidad, pero, lo seguro es que hasta el menos despierto o avisado, experimenta asombros, tiene momentos en que se pregunta los cómo y los por qué de las cosas, y vive situaciones en que el dolor o el placer les despiertan una cierta intuición de lo que experimenta en el acontecer de sus días y de sus noches. Claro que, no a todos les acontece darse cuenta de lo que eso significa, ni valorar su importancia con el mismo ritmo de tiempo. Existen personas que tienen cierta capacidad para advertir la vivencia y su esplendor, si no en el instante preciso en que la experimentan, al menos pueden hacerlo al cabo de meses o escasos años. 

domingo, 17 de julio de 2016

¿Por qué mantienen vigencia de los cuentos de Andersen?


Dra. Sylvia Puentes de Oyenard


En la pequeña ciudad de Odense, en Dinamarca, un modesto zapatero —enamorado de los libros y las fantasías —y su mujer— que no tenía más horizonte que el limitado mundo circundante— compartieron la alegría del nacimiento de un hijo. El 2 de abril de 1805 llegó al mundo el poeta de los niños, día en que se celebra desde 1956 el Día Internacional del Libro Infantil.
Aunque las traducciones y adaptaciones no han sido rigurosas en la mayoría de los casos, y permanece el debate acerca de si hay que actualizar el danés antiguo al contemporáneo, los cuentos de Hans Christian Andersen (1805-1875) multiplican ediciones y captan la atención de millones de niños y niñas. Analizaremos algunas razones:

domingo, 3 de julio de 2016

La infancia en la poesía


Beatriz Mendoza Sagarzazu


En la actualidad, ya nadie pretende definir qué es la poesía. El mundo de hoy controversial y cuestionador ha terminado con la aceptación de verdades absolutas y es poco dado a las definiciones: Las palabras cuando de definir se trata, se refieren más a sugerencias que a realidades, ya sean estas esenciales o vivenciales. Más aun, si de poesía se trata, materia incorpórea, tan inasible como la palabra misma, su elemento óseo, sostenedor de su ser y existir. Sin embargo, con o sin definiciones, la poesía es. Con detractores, en lucha desigual contra un materialismo imperante y creciente, a pesar de un sistema de vida que parece reducir su tiempo, y del facilismo que brindan los medios audio-visuales, nadie puede negar la existencia de la poesía, una de las pocas verdades que siguen siendo evidentes por sí mismas. Y aun cuando no pueda encerrarse en los estrechos límites de una definición, su materia, quizás como ninguna otra, porque de por sí es cambiante, persiste a través del tiempo y sus espacios: La poesía como la vida es un ser, y como la felicidad un estar; un estado de ánimo cautivo y comunicante, una gracia intemporal que escapa y permanece en una red frágil pero firme y duradera. Un poco así como el perfume guardado en un envase al que de pronto dejamos en libertad: Su aroma crece y se apodera del aire y mueve íntimas vivencias y memorias.

lunes, 20 de junio de 2016

miércoles, 15 de junio de 2016

Vivir la poesía en Muñequitos de aserrín


  José Gregorio González Márquez

Carmen Delia Bencomo
El trabajo literario de Carmen Delia Bencomo se mueve en diversas direcciones y con una serenidad que promueve desde la nostalgia hasta el amor por la naturaleza. Durante su existencia cultivó la poesía, la narrativa y el teatro. Trabajó los géneros literarios con la suficiente fruición como para dejar un hermoso legado que aún permanece enraizado en las letras venezolanas.
Bencomo dedicó gran parte de su obra a la escritura infantil. Dirigió sus poemas, cuentos, obras de teatro y una novela a niños y niñas. Pero, además junto a Enrique Hidalgo, poeta y músico, le dio vida a canciones infantiles cuyas letras deleitan a los escolares.
La poesía de Carmen Delia Bencomo se desplaza entre imágenes sugerentes; creaciones donde la ternura y el acercamiento al amor por los seres que se mueven en la vida cotidiana, nace desde muy temprana edad en el corazón del niño. Al habitar la esencia del pequeño, los textos se refugian en su alma y comparten cada palabra entre juegos y nostalgias.