martes, 4 de septiembre de 2018

Arte de leer


Ángel Eduardo Acevedo


La primera señal que permite distinguir entre los lectores una porción vasta cuyos incentivos son conformistas y otra reducida que ansía saber, es el despunte de esa raya sobre la sensibilidad adolescente, a una de cuyas márgenes queda campo para la tertulia principiante, mientras hacia la otra acontece repliegue íntimo, sentido de profanación o cumplimiento, preferencia – tortura y anhelo – de la soledad; hacia aquella, exhibición alegre de lo que leemos; hacia ésta, dificultad de tolerar que otros se enteren. Todo análogo a la diferencia entre el petulante donjuanesco y el enamorado de hondo fuego, abismo y silente.
Es a partir de este último grupo que interesa y se puede trazar una historia anímica de la lectura.
Arte de leer libros equivale a la más abreviada y cómoda fase, al otro modo del arte de leer en el alma y la naturaleza. Es solicitar siempre la realidad última de nuestro desarrollo, su correspondencia con la verdad de todo. Solo para nosotros, para desentrañar nuestra oculta vida leemos, y cuando por elemental añadidura llegamos, leyendo, a escribir, esto por ser práctica, existencia, es también lectura, amen de que lectura es todo lo que hacemos.

jueves, 30 de agosto de 2018

La mitificación de la realidad


Bruno Schulz


Lo esencial de la realidad es el sentido. Lo que no tiene sentido no es real para nosotros. Cada fragmento de la realidad vive en la medida que participa de un sentido universal.
Las antiguas cosmogonías expresaban esto con la sentencia: “En el principio fue el Verbo”. Lo que no es nombrado no existe para nosotros. Nombrar una cosa equivale a englobarla en un sentido universal.
Una palabra aislada, pieza de mosaico, es un producto reciente, resultado –ya– de la técnica. La palabra primitiva era divagación girando en torno al sentido de la luz, era un gran todo universal. En su acepción corriente, hoy la palabra es sólo un fragmento, un rudimento de una antigua, omnímoda e integral mitología. De ahí esa tendencia en ella a regenerarse, a retoñar, a completarse para regresar a su sentido entero.

domingo, 26 de agosto de 2018

Cuentos de José Gutiérrez Sánchez






Su primer contacto


Entonces Felipe apeló pero el suceso ya había creado su natural anormalidad. La víctima había achacado la seducción al olor de la rosas y al trinar de las aves. Luego lo negó para atribuírselo a aquel sueño, solo interrumpido por las cantadas de diana del soldado. Pero otra era la creencia porque fuego y sal, lágrimas y sangre de esto hablaron en el sitio. Huellas, murmullos y vidrio nocturno aseguraron ver y oír. Entonces se confirmó lo que antes anduvo como secreto y murmuró el Señor, arriba, desatendiendo su labor habitual lanzando el castigo, porque las aves depredadoras así lo exigían.

(Cielo raso, 2001)

lunes, 1 de enero de 2018

Es el texto el que lee al lector


Galo Guerrero-Jiménez

A la realidad humana en general se la conoce mejor, se la interpreta y se la valora en la media en que sintamos un profundo amor por la palabra. Desde ella se conversa, se escucha, se lee y se escribe no solo para conocer la vida sino, y ante todo, para interpretarla de manera que sea factible unas visión profunda para ver, para actuar y para recrear el mundo desde un modo de vivir que sea propio pero que al mismo tiempo contribuya a fortalecer el mundo de los demás.

Por lo tanto, desde la palabra profundamente sentida no solo cuando se la emite, sino cuando se la escucha  o cuando se la recibe y procesa mentalmente  desde la lectura y la escritura, será posible una nueva forma de experiencia: vital, analítica y crítica para examinar el comportamiento humano y revisar el significado que va adquiriendo nuestra vida a través de las diversas acciones que serán marcadas por la clase de ideas que sepamos procesar y que nos permitirán ahondar en el mundo desde nuestra inteligencia intelectual y emocional para responder frente a las diversas circunstancias de la vida.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Poemas de Javier Abreu






Vos Sabés ???

Vos sabés lo que es una carta que no debió escribirse,
pero que sin embargo está,,,
está corriendo entre los
dedos que cruzan el borde del ojo
sin lágrima (no llegó)./ Chaplin me mira,
él siempre mira lo que se le ocurre,
y Vos, vos corriendo, corriendo
me tomaste por asalto,
te Tomé y me fugo
con vos aunque no lo sepas...


lunes, 25 de diciembre de 2017

El Pueta Lugurúa, o la Navidad de los bancarios

Mempo Giardinelli


Al Flaco Rolín lo llamaban El Pueta Lugurúa, aunque Lugurúa no era su apellido y nadie supo jamás quién se lo puso. Y en cuanto a lo de “pueta”, con u, era una burla de los bancarios del Bar La Estrella, que sólo leían páginas futboleras los lunes pero se la daban de gente informada y hasta aguda.

Claro que bancarios no eran solamente los que trabajaban en el Provincia o el Nación, sino que en el Bar La Estrella y alrededores se llamaba “bancarios” a la caterva de hombres que a toda hora se sentaban en los bancos de la Plaza 25 de Mayo, o de las veredas como las que había antes, o en las sillas duras e incómodas que puso el viejo Ideo Terada para que la clientela circulase, lo que sólo consiguió que Carmelo Pietrobono las definiera como “bancos de tortura japonesa”.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Ofrenda al Niño Jesús



José Gregorio González Márquez

Del cielo, la luz
del mar, sus colores
para el Niño Dios
una cuna de amores.

Del fuego, su lumbre
del campo, verdores
y la voz de arrullo
de los ruiseñores.

Del viento, su brisa
del alba, fulgores
rayitos de sol
camino de flores.

Del árbol, la savia
corteza de olores
le ofrendan al Niño
alegres pastores.

Del monte, retazos
frutas y sabores
para Jesús mío
Rey de Redentores